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RECONECTAR LAS CUERDAS

La Teoría de Cuerdas propone que la forma y el contenido del universo entero están determinados por las frecuencias vibratorias del núcleo de cada partícula. La Teoría asume que las partículas fundamentales del universo como un electrón son en realidad "estados vibracionales" de un objeto extendido más básico llamado "cuerda" o "filamento”. Las frecuencias vibracionales determinan la identidad de la cuerda. Según como oscila, vemos un electrón, un fotón, un quark, o cualquier otra de las partículas del modelo estándar".

Esto corrobora la proposición de que no hay diferencia entre la materia y la energía. Todas las formas (que tienen masa, volumen y peso) están constituidas por partículas en movimiento; pero la aparente consistencia de la materia nos engaña: Incluso en los puntos de mayor densidad molecular existe, entre una partícula y la otra, un espacio que no está vacío, sino ocupado por energía. Así, podríamos imaginar que cada pequeña "forma" se encuentra, en realidad, inmersa en un "mar" de energía. Si luego observamos a mayor profundidad, nos daremos cuenta de que incluso esas partículas también son ondas; por lo tanto, lo que llamamos "materia" es una forma de energía perteneciente a un limitado espectro de ondas electromagnéticas -en comparación con el infinito campo de probabilidades que es el Universo-. De ello se deduce que, en el nivel más elemental, la "materia" no es sólida ni estable. 

Éste es un concepto ya estudiado por la Física Cuántica. Los seres humanos formamos parte de un Campo Electromagnético Universal y cada una de nuestras estructuras biológicas tiene su propia y característica oscilación electromagnética. Cada parte de nuestro cuerpo, incluso la más pequeña, emite un sonido (inaudible) distinto: la retina emite un "sonido" de 8,2 Hz, los huesos 1,8 Hz, etc. 

En 1932, el Prof. Walter B. Cannon de la Universidad de Harvard describió en su libro The wisdom of the body como el cuerpo mantiene su salud (del griego plenitud) fisiológica a través de un proceso que él llamó “homeostasis”. Según Cannon, la capacidad del cuerpo para mantener su plenitud homeostática requiere que los procesos de retroalimentación que hay en todo el cuerpo estén conectados y que la información que viaja a través de esta red de autopistas de retroalimentación sea fluida y precisa. Gracias a La Reconexión somos capaces de interactuar con nuevos niveles de luz e información y de reconectarnos. Es esta "Reconexión" la que permite que la Sanación Reconectiva sea tan drásticamente más completa que otras "técnicas" de sanación que hemos tenido hasta ahora. La Reconexión es el proceso de reconexión con el universo que facilita la sanación a través de nuevas energías.  Lo que hace que todo funcione son las conexiones apropiadas dentro del sistema.